
Se han realizado distintos estudios en grupos de población para investigar la influencia que ejerce el consumo de café en diversas dolencias hepáticas. Así, se puede destacar entre sus múltiples efectos protectores:
a)Reducción de la incidencia de cálculos biliares. La acción de la cafeína puede aumentar el flujo de bilis e impedir la cristalización del colesterol en la vesícula, evitando la formación de cálculos.
b)Disminución de la aparición de cirrosis hepática. Este efecto está presente en aquellos consumidores de tres o más tazas diarias. Dicho beneficio se encuentra de forma exclusiva en el grano del cafeto ya que se ha desmostrado que el consumo de cafeína a través de otros alimentos no provoca la citada disminución.
c)Mantenimiento de un menor nivel de enzima GGT. Niveles elevados de esta enzima aparecen generalmente asociados a la aparición de tumores en el hígado. En este caso se desconoce los mecanismos de acción a nivel molecular. Sí quedó establecida de forma clara una relación inversa entre el consumo de café y el desarrollo de tumores hepáticos en el estudio realizado en Finlandia entre 1972 y 2002 con un seguimiento sobre más de 60.000 individuos. |