
Los estudiantes, durante las épocas de exámenes, recurren al consumo de café y otras bebidas excitantes para mantenerse despiertos y aumentar su concentración. La cafeína, según demuestra un estudio realizado por investigadores del Grupo de Neuropsicología de la Universidad de Barcelona, mejora el nivel de alerta y disminuye la sensación de somnolencia. A su vez, este alcaloide mejora la memoria a corto plazo así como las funciones motoras precisas.
Los autores del estudio utilizaron una muestra de 80 individuos universitarios con edades comprendidas entre los 18 y 25 años. Con el objetivo de evaluar su rendimiento cognitivo, se suministró a los jóvenes disoluciones de concentraciones bajas en cafeína y glucosa, en cantidades similares a los que se encuentran en una taza de café o en un refresco de cola. El resultado es el aumento de la capacidad en diversas habilidades como la velocidad de procesamiento de la información, la destreza manual, la capacidad visual, la memoria inmediata y la atención sostenida.
En dicha investigación se ha medido la actividad neuronal de los pacientes mediante el uso de resonancia magnética, observándose un patrón diferente entre los individuos que tomaban disoluciones de cafeína, glucosa o ambas frente a los que ingerían sólo agua como placebo |